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sábado 28 de noviembre de 2009

Intereconomía TV, a la derecha de la derecha

Hace ya bastante tiempo que tenía ganas de dedicarle una entrada a Intereconomía TV, ese vergonzoso y peligroso canal de la TDT española. Mira por donde que ayer descubrí en la Red un vídeo de la citada cadena con el que he conseguido la excusa perfecta para hablar de ella y, de paso, volver a poner a parir a la Iglesia Católica (algo que no puedo —ni quiero— evitar, como ya he dejado claro aquí y, sobre todo, aquí, más aún cuando acabamos de enterarnos de algo como esto).
Pongámonos en antecedentes. Hace unos meses, el asqueroso indeseable que postra su culo en el despacho principal del Vaticano (donde su conexión a Internet le permite fortalecer los antebrazos babeando ante los cuerpos desnudos de niñitos de cuatro o cinco años) afirmó que el sida no se soluciona con el uso del preservativo. De hecho, añadió que lo que verdaderamente hacen los preservativos es aumentar el problema de tan mortal enfermedad. Tal cual. El muy cabrón se quedó tan ancho después de vomitar eso en su primer viaje como Vicario de Cristo a África, un lugar en el que el sida se ha cobrado ya la vida de más de 25 millones de personas, la gran mayoría católicos de verdad (no como los de países desarrollados, que lo son de chichinabo) que realmente escuchan y acatan las sabias recomendaciones del pedófilo Inquisidor.

Que esto lo diga el miserable Papa, la verdad, a mí ya ni me sorprende, porque todos los que le han precedido han dicho necedades de parecido o incluso superior calibre (es obvio que la hijoputez —permitidme el sustantivo— va con el cargo de Papa). Lo triste —pero, sobre todo, peligroso— es que haya gente que celebre esas palabras y ayude a hacer de ellas un dogma de fe (ya sabemos que el Papa es infalible; lo que diga el vejestorio va a misa).

Entre esa peligrosa gente dispuesta a otorgar credibilidad al Papa y, con él, a la secta que dirige, la Iglesia Católica, están los señores que manejan los hilos de Intereconomía. Aquí tenéis el vídeo al que hacía alusión al principio de la entrada. Creedme, no tiene desperdicio.


Aunque lo parezca, lo que acabáis de ver no pertenece a un programa de humor. Son imágenes de un informativo de Intereconomía. Repito: un informativo, un tipo de programa donde lo que debería primar es el rigor, la seriedad y la objetividad.

Decía Joseph Goebbels, el publicista de Hitler, que "una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad" (Goebbels era católico; tuvo buenos maestros, sin duda). Es obvio que esta máxima del alemán debe ser la piedra angular del ideario de los de Intereconomía.

El otro día, a propósito del nombramiento del nuevo obispo de San Sebastián, un político vasco del PNV decía que más a la derecha de aquel "sólo está la pared". Se equivocaba. Refiriéndonos a España, a la derecha de ese obispo está la Conferencia Episcopal. Luego, la pared. Y, a la derecha de la pared, el verdadero y único PP, el de Aznar y Aguirre.

Dándole voz y bombo a toda esa gentuza, está Intereconomía TV. Menos mal que, de momento, solo la ven cuatro gatos.

viernes 20 de noviembre de 2009

Cuatro, la otra Telecinco

Cuatro acaba de adquirir los derechos de un programa de origen holandés llamado Rehab (en español, Rehabilitación). Se trata de un reality en el que un grupo de diez personas convivirá durante un mes en un centro especializado para tratar sus adicciones con la ayuda de expertos profesionales. Con este enlace podéis informaros mejor del asunto.

Sí, amigos, se trata de un nuevo programa de esos que tanto les gusta hacer a los de Cuatro. Uno más entre los innumerables realities que han poblado y pueblan el grueso de su parrilla. Y, cuando digo innumerables, lo cierto es que no estoy exagerando en absoluto. Dejadme un momento que cite unos cuantos. A ver: Ajuste de cuentas, Reforma sorpresa, Pekín Express, Perdidos en la tribu, Desafío extremo, Fama ¡A bailar!, Fama School, Granjero busca esposa, SOS Adolescentes, Madres adolescentes, Ola ola, Hermano mayor, Supernanny, Callejeros, Callejeros viajeros y, sobre todo, 21 días (ese de la ladrona
al que ya le dedicamos un post en su momento). Probablemente me habré dejado olvidado alguno, pero la lista ya es bastante larga.

Eso por nombrar únicamente realities propiamente dichos. Porque si hablamos de cómo se tratan los contenidos en la mayoría de los programas presuntamente serios de Cuatro, estaríamos también ante otro tipo de realities, sólo que en este caso disfrazados con formato informativo (con lo que son aún más dañinos). Entre ellos, destacan los reportajes que periódicamente presenta esa estrellita cargante y presuntuosa, encantada de haberse conocido, que responde al nombre de Jon Sistiaga. Y, muy del estilo, también figuran los especiales Reportajes Noticias Cuatro, tres cuartos de lo mismo aunque afortunadamente —algo es algo— sin la presencia de Sistiaga. El repugnante tratamiento hipersensacionalista que se hace de la información en este tipo de programas brilló especialmente este mismo verano con la retransmisión de los Sanfermines (algo de lo que ya hablamos aquí en su día).


Y, hablando de informativos, hay que hacer una mención especial para las Noticias Cuatro. Realmente no sé si son telediarios los espacios que llevan ese nombre. Están tan sesgados ideológicamente hacia el PSOE, que da la sensación de que están dirigidos por el jefe de prensa de Ferraz. Se trata de darle caña al PP y elevar a los altares a Zapatero (la sutilidad no es precisamente la cualidad más destacada de sus editores). Maniqueísmo elevado a su máxima expresión. (De Gabilondo, ese trasunto de Urdaci pero a lo pretendidamente progresista, ya hablaremos en un post en otro momento. Creía, iluso de mí, que esa aberración de mezclar de forma tan descarada en un telediario la información con la opinión era algo que ya había alcanzado su cénit con Carrascal, Buruaga o Urdaci. Pues no, Gabilondo los ha superado a los tres. Todo un prodigio).

Claro que, si queremos hacernos una verdadera idea de la calidad de los informativos de Cuatro, hay que hablar obligatoriamente de su sección de deportes, lo más parecido a un circo que se puede ver en televisión. De entre sus payasos
, destacan especialmente dos de ellos, que tienen hasta nombre artístico y todo: Los Manolos. Sí, amigos, hablamos de Manu Carreño (jefe de Deportes de Cuatro) y Manolo Lama, verdaderos impresentables que van de graciosillos por la vida, mediocres periodistillas que han convertido la información deportiva en un espectáculo (en la cuarta acepción del DRAE) al más puro estilo de lo que hacen sus colegas en la Cadena SER con Carrusel Deportivo. Y, ya que hablamos del Carrusel, acordémonos de lo deprimente qué fue ese intento de trasladar a la tele la filosofía de su lamentable propuesta radiofónica con el terrible programa —también de Cuatro— Maracaná, donde llegó a colaborar hasta Carlos Latre haciendo ridículas imitaciones de los personajes del mundo del fútbol. En aquel plató sólo se echaba de menos a Las Mamachicho o las Cacao Maravillao (estas últimas aparecían en un programa que Manolo Escobar tuvo el valor de presentar en los primeros años de Telecinco, Goles son amores —del que estuvimos hablando aquí—, todo un precedente obvio de ese Maracaná perpetrado por Cuatro).

Para entender mejor el carácter circense de los informativos deportivos de Cuatro, me gustaría que vierais el siguiente vídeo. Se trata de un amplio resumen de la larga entrevista que el pasado 10 de noviembre concedió el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, a Los Manolos. Que conste que a mí no me gusta el fútbol (no puedo ser sospechoso de madridismo, desde luego) y que Florentino nunca ha sido santo de mi devoción, pero ello no fue impedimento para que sintiera vergüenza ajena al contemplar el desagradable, sucio y barriobajero tercer grado al que sometieron al invitado. Para vomitar, en serio. Juzgad vosotros mismos.



(Si tenéis estomago para ver entera la entrevista, os dejo los enlaces de las tres partes en las que se encuentra dividido el vídeo completo: primera, segunda y tercera).

Ese es el tipo de televisión que hace Cuatro. ¿Qué queréis que os diga? A mí no me parece que haya tanta diferencia con la que hace Telecinco (como ya explicaba aquí
hace unos cuantos meses). Cierto es que, al menos, en la cadena de los círculos rojos no se regala dinero a putas, ladrones y asesinos, algo que se repite con demasiada frecuencia en el canal de Vasile (como ya dijimos aquí, aquí, aquí y aquí), pero por lo demás...

Cuatro presenta la misma basura de programación que Telecinco, sólo que la inmoralidad de esta es superior a la de aquella. Punto. ¿Diferencias ideológicas? Una está a la derecha, y la otra... la otra quiere parecer de izquierdas (¿de verdad alguien cree todavía que el PSOE es un partido de izquierda?; es más, ¿alguien continúa pensando que existen partidos de izquierda?; los mismos perros con distintos collares, como decía mi abuela). Y eso que, desde que Zapatero fue pillado revolcándose en la cama con sus amiguitos de laSexta
, Cuatro ya no parece tan de izquierdas como antes, ¿verdad? Ya digo, hasta en su línea editorial comienzan a parecerse. Por algo han estado a punto de fusionarse.

¿De qué hablaba al principio de la entrada? Ah, sí. Decía que Cuatro ha comprado los derechos de un programa llamado Rehab (Rehabilitación). Ahora, gracias a Callejeros, a los drogadictos los vemos pinchándose en los barrios marginales. En breve, según parece, también los vamos a ver pasando el mono en una clínica de cartón piedra.

¿Veremos a algún yonqui suicidarse en directo al no conseguir desengancharse? Es lo único que le queda ya por televisar a Cuatro. Los directivos de la cadena deben estar frotándose las manos. Yo, de vosotros, permanecería atento. Todo por la audiencia, amigos.

viernes 6 de noviembre de 2009

Nace 'Pues vaya mundo', nuestro blog hermano

Tal como anunciamos al final del post anterior, hoy emprendemos un nuevo proyecto en la Red. Se trata de un blog hermano de este. Reconocemos que no nos hemos partido la cabeza para darle nombre. Hoy nace Pues vaya mundo.
De momento, será Jimmy Dix
quien se encargará en solitario de cuidar de sus primeros pasos. Tal vez, en un futuro, Nymeria se decida a unirse también a esta nueva aventura.

Os dejamos con Pues vaya mundo
. Allí nos vemos. Esperamos que os guste la propuesta.

Saludos a todos.

Nymeria y Jimmy Dix

miércoles 28 de octubre de 2009

'Pues vaya tele' celebra su primer cumpleaños

Hoy, nuestro blog está de celebración. Cumplimos nuestro primer año de vida, y lo hacemos como manda la tradición, con una tarta enorme. Ahí están nuestros avatares, Nymeria (la patita) y Jimmy Dix (el pececito) soplando la velita mientras piden un deseo, disfrutando con una piñata (un burrito de papel), globos de colores, confeti, gorritos y matasuegras. ¡Muchas felicidades!

Pues vaya tele nacía el 28 de octubre del año pasado. Lo hacía con una entrada
cuyo título era casi una declaración de principios: 'Tenemos la tele que nos merecemos'. Un lema que, por otra parte, podría aplicarse a casi todo lo que se nos ocurra: sólo tenemos que cambiar tele por la palabra que queramos, y nos enfrentaremos con la realidad. Realidad quizás cruda —a veces, por qué no, maravillosa—, pero realidad al fin y al cabo. Y es que, en el tema que aquí nos ocupa, esta televisión agotada y decadente que estamos sufriendo, se cumple esa máxima de modo irremediable. Nuestra sociedad no merece una televisión mejor que la que tiene. En la pantalla de un televisor vemos reflejados no solo nuestros rostros, sino también todo lo que somos. Y es así como nuestras vidas —nuestras miserias— se muestran con impúdico esplendor. Cuando nos avergonzamos de la televisión que tenemos, estamos avergonzandonos en realidad de nosotros mismos, como colectivo, como sociedad. Belén Esteban es reina porque queremos ser sus vasallos; fuimos nosotros los que la pusimos en el trono. Nos guste o no, tenemos la tele que nos merecemos.

Con ese lema nació nuestro blog. Al principio, sólo Jimmy Dix se dedicaba a cuidar de sus primeros pasos. Casi mes y medio después, el 10 de diciembre, se unió a la aventura Nymeria, con una entrada
dedicada a la serie que HBO está produciendo sobre los libros de la saga Juego de tronos. A partir de ahí, el blog mejoró sustancialmente su imagen: Nymeria es la encargada del diseño de las cabeceras y de cualquier retoque fotográfico que aparece publicado. Puede que ella escriba pocas entradas —lo de pocas es un cariñoso eufemismo—, pero no es exagerado decir que este blog no existiría sin su inestimable concurso (ella sabe bien por qué).

Y aquí estamos ahora, un año después. Han cambiado muchas cosas desde aquel primer día. Empezamos con cierta fuerza, con un número razonable de entradas al mes. Con el tiempo, el promedio mensual de entradas empezó a descender progresivamente, hasta tal punto de que últimamente da la sensación de que tenemos el blog casi abandonado. Creednos, es sólo una sensación; nos sigue divirtiendo escribir aquí y, sobre todo, leer y responder vuestros comentarios (¿qué sería de un blog sin esa necesaria intercomunicación?). El día que no disfrutemos al compartir con vosotros nuestras reflexiones y pensamientos, daremos por concluido este viaje. Pero mientras, aquí seguiremos, viendo crecer este proyecto.

Con esta, son 76 entradas publicadas. 478 comentarios, muchos de ellos nuestros, obviamente. Dos portadas en Menéame (una,
dedicada a Sardá; la otra, a Cuatro). Del número de visitas diarias, lo cierto es que no podemos quejarnos; son bastantes más de las que esperábamos cuando creamos el blog (siempre que Google Analytics no mienta, claro está). Especialmente, nos alegramos del elevado incremento del número de visitantes habituales (sobre todo desde la portada de Menéame sobre Sardá), dato que no se ve reflejado sin embargo en el número de seguidores oficiales que señala el gadget de Google que tenemos en el sidebar, una cifra bastante inferior a la que nos muestra Google Webmasters en los feeds. Posiblemente, el mensaje de advertencia ("Aquí no intercambiamos cromos") que se encuentra justo debajo del gadget de los seguidores no ayude demasiado a atraerlos (algo que, por otra parte, tampoco nos quita el sueño; por eso hacemos ahí esa advertencia).

Hablando de seguidores, queremos invitar especialmente a tomar un trozo de nuestra tarta a unos cuantos amigos —queremos considerarlos así, estamos sensiblones— que nos visitan diariamente casi sin excepción: son los mismos de los que ya hablamos en una entrada
publicada en junio para desear a todos un feliz verano.

Y, por supuesto, queremos agradecer especialmente la aportación que hacen a este blog, mediante sus comentarios y valoraciones, tres personas en concreto:

1. eulez
, autor de un interesante y recomendable blog. Él fue nuestro primer seguidor "oficial" (según el gadget de Google). Como no, el primer trozo de la tarta lo hemos cortado para él.

2. Clark Kent
, un tío simpatiquísimo que escribe en una infinidad de blogs que seguimos incondicionalmente. De él son los tres "blogs amigos" que tenemos enlazados en la lista del sidebar: BrendaMola (divertidísimo, dedicado al universo teen), The Flying Delorean (muy ameno, concebido para hablar de todo un poco, aunque ya tristemente cerrado) y, sobre todo, Dublin Bubbles (blog genial, entretenidísimo, escrito en forma de diario, en el que va narrando su día a día en Dublín, ciudad en la que reside actualmente junto a su amada Lois Lane). Imprescindibles sus blogs, creednos. Un trozo enorme de tarta para ti, Clark.

3. La abu. A esta lectora fiel, le tenemos un cariño especial. Y ello se debe no sólo a que exprese su opinión en casi todas las entradas, sino sobre todo a que sus comentarios, siempre enriquecedores, aportan un punto de vista muy interesante —a veces diferente al nuestro y al de otros comentaristas— en muchos de los temas tratados, fomentando así el debate, siempre con admirable prudencia y respeto por la opinión de los demás. Ella dice ser una persona mayor (lo repite en muchas de sus intervenciones); nosotros la vemos, más bien, como alguien dotado de la inteligencia, sabiduría y sensatez que sólo pueden otorgar las vivencias adquiridas a lo largo de la vida. No conocemos exactamente qué edad tendrá La abu, pero desde luego no nos la imaginamos tan mayor como ella misma nos quiere hacer creer. Leyendo sus escritos, se le adivina un espíritu joven y en plena forma. Esperamos, Abu, que sigas participando en este blog como lo has hecho hasta ahora. El trozo más grande de la tarta va para ti.

Por supuesto, queremos agradecer también la participación de todos aquellos que, aunque fuera una sola vez, tuvieron el detalle de escribir un comentario en el blog.

Muchas gracias a todos.

Nuestro primer año en la Red. Un año con todos vosotros, hablando de las cosas estas de la tele (y de algunas
que no lo son tanto). Esperamos seguir con vosotros, al menos, un añito más.

Y, para celebrar este primer año de vida, en breve —posiblemente a primeros de noviembre—, vamos a emprender una nueva aventura en forma de blog. De momento, será Jimmy Dix quien se embarque en solitario en ese nuevo proyecto. Esperamos que, con el tiempo, se quiera unir también Nymeria. Cuando iniciemos ese nuevo viaje, os informaremos con más detalle.

Y, ahora, que siga la fiesta. Gracias a todos por venir.

Desde Pues vaya tele, besos y abrazos para todos.

¡Feliz cumpleaños!

Nymeria y Jimmy Dix

lunes 19 de octubre de 2009

La vida puede ser maravillosa

No sé de qué me sorprendo, la verdad, porque pasa siempre igual. Un día muere alguien, cualquiera, y resulta que a todo el mundo le caía de maravilla. Bien no, maravillosamente bien. La misma persona a la que antes se había despreciado es ahora un admirado mito esperando santificación. Así de inconsecuentes somos.

Es eso lo que está ahora ocurriendo. El viernes murió Andrés Montes, el conocido periodista y locutor deportivo que se hizo famoso por su labor en laSexta narrando durante los últimos tres años los partidos de la Liga los sábados por la noche. Después de ser criticado a diestro y siniestro durante todo este tiempo por su peculiar manera de entender la locución deportiva, ahora parece ser que todo el mundo lo tenía en un pedestal. Tras ser despedido de laSexta hace unos meses porque a algunos de sus directivos y accionistas —imbéciles desagradecidos y muy cortitos de miras— simplemente no les gustaba su estilo, ahora resulta que era uno de los símbolos de la cadena (ver el penúltimo párrafo del cuerpo de esta noticia). Todo un ejercicio vergonzoso de cinismo. Seamos coherentes: si no gustaba nada antes, ¿por qué gusta tanto ahora?

A Andrés Montes algunos ya lo conocíamos —y admirábamos— desde mucho antes de su reciente paso por laSexta. Recuerdo cuando una madrugada de hace ya unos cuantos años, a mediados de los noventa, zapeando, me encontré con un partido de la NBA en Canal+. A mí nunca me ha gustado el baloncesto (ni casi ningún deporte, salvo el tenis), pero aquella noche me quedé enganchado al televisor hasta que terminó la retransmisión del partido. Ni siquiera recuerdo quiénes estaban jugando, ni importa. Lo que me mantuvo pegado a la pantalla casi hora y media —el partido ya había empezado— fue escuchar la narración de un Andrés Montes del que hasta aquel momento nunca antes había oído hablar. Comentando el partido, estaba también otro crack, Antoni Daimiel. Qué grandes los dos, qué pareja formaban, qué maravilla de retransmisión. Después de aquello, me aficioné a los partidos de la NBA (porque a mí no me gustaba el baloncesto, sino la NBA del Canal+) y seguí disfrutando con la maestría al micrófono de Montes y Daimiel durante varios años. Llegué a sentir, incluso, los colores de los Chicago Bulls. ¡Cómo jugaban aquellos tíos! Harper, Longley, Kerr, Kukoc y, sobre todo, Jordan, Pippen y Rodman. Quizás de verlos jugar juntos, naciera la frase más famosa de Andrés Montes: "La vida puede ser maravillosa".

Lo que me encantaba de Andrés Montes, además de la fuerza y pasión que con que vivía cada retransmisión, era que a veces se olvidaba de que estaba comentando un partido de baloncesto. De pronto, a mitad de una jugada, podía ponerse a hablar de la sabrosa hamburguesa que se había comido aquella mañana, o de la magnífica canción que había escuchado en el coche unas horas antes, o de cualquier cosa que se le pasara por la cabeza en ese momento. Y allí estaba Daimiel para darle la réplica. Ellos hablaban de sus cosas y, mientras, se olvidaban de contarnos lo que estaba sucediendo en la pista. Se sucedían las canastas, los rebotes y las asistencias, pero ellos estaban a lo suyo. Y aquello era genial. Y, cuando de verdad hablaban de baloncesto y se centraban en el partido, conseguían que te metieras sin remedio dentro del espectáculo. Porque Montes, por encima de todo, era un showman que hubiera sido capaz de darle emoción a una partida de ajedrez si le hubieran dejado comentarla.

Después de muchos años de baloncesto en Canal+, Montes fue fichado por laSexta en 2006. Allí se dedicó a comentar el fútbol. Y lo cambió todo al lado de Salinas. El pasado septiembre los de laSexta le enseñaron la puerta de salida. Lo pusieron de patitas en la calle. Sin más. Antes de eso, ya llevaba bastante tiempo desterrado, sin comentar los partidos de fútbol. Su último trabajo para la cadena fue la retransmisión del Eurobasket. Allí se despidió definitivamente de los micrófonos, aunque en ese momento él no lo sabía. Y se marchó pronunciando su frase más celebre, como vemos en este vídeo.

Se fue para siempre Andrés Montes; se apagó una voz única e irrepetible que cambió el modo de narrar en España las emisiones deportivas. Una mirada diferente; una forma completamente distinta de ver y entender el deporte, de transmitir sus emociones, de acercarnos con intensidad al espectáculo.

Porque la vida puede —sólo puede— ser maravillosa.

martes 13 de octubre de 2009

Actos de Estado (televisados)

Ayer, 12 de octubre, fue la Fiesta Nacional de España. TVE, como siempre, retransmitió el desfile militar por las calles de Madrid. Buenos datos de audiencia para la cadena estatal.

Sirva este párrafo introductorio —y el paréntesis en el titular—, relacionado con el mundo de la televisión, como excusa para reflexionar sobre una cuestión que no tiene nada que ver con el universo temático de este blog (los lectores habituales ya sabréis que se trata de una artimaña tan usual como inevitable).

Dos datos en apariencia inconexos:

1. Ayer, el Estado volvió a celebrar la Fiesta Nacional de España como hace siempre, sacando las tropas a la calle, como todos los doce de octubre, igual que todos los años. El mismo desfile de toda la vida: aviones, tanques, legionarios con cabra, regulares... Allí estaban la Familia Real y las principales autoridades del Estado. Una fiesta del Estado. Un acto de Estado.

2. Cuando muere en acto de servicio un militar o un policía o un guardia civil, se suele celebrar un funeral de Estado. Una celebración religiosa a la que normalmente acude una representación de la Familia Real y las principales autoridades del Estado. Un acto de Estado.

Siempre me pregunto lo mismo cuando pienso en este tema. ¿Por qué la Fiesta Nacional de España hay que celebrarla con un desfile militar? Vaya por delante que soy y me siento español y que no tengo absolutamente nada en contra de las Fuerzas Armadas, pero no entiendo el motivo por el que hay que asociar directamente el Día Nacional con el Ejército.

¿Y por qué un funeral de Estado tiene que celebrarse siguiendo un rito religioso? En el ejemplar de la Constitución española que tengo en mi casa puedo leer, literalmente, que "ninguna confesión tendrá carácter estatal". ¿En qué quedamos?, ¿por qué, entonces, un funeral de Estado se convierte en una celebración religiosa? (y ¿por qué siempre en una ceremonia católica?). ¿Qué ocurre si uno de los fallecidos profesa un credo diferente o, simplemente, es ateo?

La Monarquía, el Ejército y la Iglesia Católica. Los grandes poderes de un Estado moderno como se supone que es España.

No sé vosotros, pero yo a veces tengo la sensación de que vivo en plena Edad Media.

viernes 9 de octubre de 2009

Telecloaca

La lexicogénesis, o formación de palabras, es un proceso esencial de la lingüística. Las lenguas necesitan nuevas palabras para dar nombre a las nuevas realidades. En virtud a este proceso, apareció, por ejemplo, la palabra telebasura. Aquí, en España, la acuñamos a mediados de los noventa. Fue Telecinco la inspiradora del término. Y, en concreto, fueron Pepe Navarro y Javier Sardá los padres espirituales de la nueva realidad designada por el vocablo en cuestión.

Esta mañana me he enterado por el portal Vertele de que en el plató de Sálvame Deluxe va a estar sentada esta misma noche Violeta Santander (en este artículo
se explica quién es esta despreciable fulana de la que ya también hablamos aquí en su momento). Tras leer la noticia, me he puesto a pensar que la palabra telebasura se queda ya pequeña para hacer referencia a la televisión que sufrimos actualmente. Así que he pensado que sería mejor emplear otra palabra: telecloaca.

El Diccionario de la Lengua Española ofrece tres acepciones del vocablo cloaca
. Descartando la tercera de ellas por pertenecer al léxico especializado de la zoología, tenemos, por un lado, el 'conducto por donde van las aguas sucias o las inmundicias de las poblaciones'; y por otro, un 'lugar sucio, inmundo'. De la concreción a la generalización. De lo literal a lo metafórico, a lo figurado. Toda cloaca desemboca, por extensión semántica, en otra cloaca.

En la Antigua Roma tenían la Cloaca Máxima
. Había más cloacas, sí, pero aquella era la más importante. Aquí también tenemos nuestra gran cloaca televisiva, nuestra Telecloaca Máxima. La más grande de todas. Monumental.

Se llama Telecinco. Y apesta.

sábado 26 de septiembre de 2009

Los periodistas (y los políticos) que nos merecemos

Estaba yo la noche del jueves delante de la tele. No veo jamás esas crónicas de sucesos que son los informativos de Telecinco, pero como Gran Hermano empieza justo después de que Pepe Ribagorda y Marta Fernández —buenos profesionales, a pesar de estar donde están— presentan las noticias, pues allí me encontraba yo con la tele de fondo sin escuchar apenas el sonido de la emisión.

Entonces, aparece en pantalla el insufrible J. J. Santos (posiblemente, el peor periodista deportivo de este santo país) y anuncia que está en el plató Cristiano Ronaldo. Previendo lo que allí iba a ocurrir, me apresuro a subir el volumen del televisor; no puedo perderme un espectáculo de tal magnitud. Y, efectivamente, lo que veo es esto:


Dos breves comentarios sobre lo visto:

1. No sé si se trata de una entrevista o, más bien, de una masturbación —o felación, elegid lo que prefiráis— de J. J. Santos a su ídolo. En cualquier caso, parece un ejercicio de paidofilia (aunque es obvio que Cristiano Ronaldo no debe de tener demasiadas luces, también es cierto que no es necesario hablarle como si tuviera cinco añitos).

2. El cuestionario tipo test que se ve obligado a contestar el futbolista a mitad del interrogatorio produce auténtica vergüenza ajena. “¿Carne o pescado?” (lo triste es que esa pregunta ni siquiera iba con doble sentido; era simplemente ridícula, como el resto). Pero es tan tierno ver cómo disfruta J. J. contemplando las risitas de su amado Cristiano...

Este es el periodismo deportivo que tenemos en España. Cómo les pone a nuestros periodistillas un futbolista extranjero, eh. Y si además es del Madrid, ya para de contar... Xenofilia futbolera, podemos llamarlo. Ya les pasó con Zidane, luego con Beckham; ahora son Kaká y Cristiano Ronaldo. Todos madridistas. Messi es bueno, vale, aceptamos pulpo, pero Cristiano es Cristiano... y, si no existiera, habría que inventarlo; hay que vender el Marca cada día, hay que rellenar media hora de deportes en cualquier informativo, Manolo Lama y sus amiguetes tienen que seguir vendiendo entradas de ese circo que es la sección deportiva del telediario de Cuatro. Hay que seguir hablando del Madrid.

Periodistas catetos deslumbrados ante los ídolos extranjeros del balón. Extranjeros, que no inmigrantes, no confundamos. Los inmigrantes recogen fresas; los extranjeros juegan al fútbol en el Madrid. No es lo mismo. Hay clases.

Catetos. Plumillas catetos. ¿Tenemos el periodismo —deportivo o no— que nos merecemos?, ¿nos representan estos periodistas? ¿No seremos en el fondo todos los españoles unos catetos? ¿No seré yo un cateto también?

Ayer, vi la imagen de Zapatero, con su mujer, con sus dos hijas, al lado de Obama. Un cateto de pueblo deslumbrando por las luces de la gran ciudad. Un cateto de pueblo haciéndose fotos con un famoso de esos que salen por la tele.

Yo voté a ese cateto. Dos veces.
------------------------------------------------------------------------------ 'PUES VAYA TELE'
Un blog de Nymeria y Jimmy Dix
puesvayadix[arroba]gmail.com
En línea desde 28.10.2008

Cuida de '30', la preciosa cobayita de Nymeria